Broder, que te hace tink que mi me quer los bisnes de los gringos
Si os los mojados nou que suner o leiter nos van a kiq aut de hir
Lo onli que podemos du is chuparles el moni a dis gringos guail wi ar hir
Se os no caim hir a pasar el taim!
Nosotros caim a work no quer en lo que sea broder
Y si a yu le quer lo que los oder le tel pues is bad man
Usted beter continiu living yur laif man….tranquilo, evrithing va salir gud.
jueves, 25 de septiembre de 2008
letra A
CORES
El rojo de tu camisa
Combina con el amarillo de mi tarjeta visa
Por lo que pense en comprarte un anillo azul
Que va a hacer que te veas bien chula como Paula Abdul
El anillo tiene un envoltorio naranja
Que se mancho de violeta porque me cai en una sanja
Por lo que mi camisa color añil quedo tan sucia como un albañil.
Combina con el amarillo de mi tarjeta visa
Por lo que pense en comprarte un anillo azul
Que va a hacer que te veas bien chula como Paula Abdul
El anillo tiene un envoltorio naranja
Que se mancho de violeta porque me cai en una sanja
Por lo que mi camisa color añil quedo tan sucia como un albañil.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
MR2
Teniamos que ir a la casa de una amiga para hacer un trabajo. Yo no conocía la casa, entonces le dije a mi compañeroque se fuera adelante mio y yo lo seguía. Lo estaba esperando, cuando lo vi pasar en su carro, un MR2. Yo mejor no dije nada y lo seguí. al salir de la cueva universitaria hacia la selva de asfalto él empezó a correr su hojalata movil. Yo iba enla lata mecánica de mi madre, que apenas puede correr. Intentaba mantenerme a su paso, pero era muy dificil. Entonces de un momento a otro tuve que hacer las de Meteoro (Speed Racer) y ajustarme el cinturon, porque estaba corriendo.La lluvia caia sobre el frio petroleo endurecido. Comencé a manejar como si fuera de los de Rápido y Furioso, atravesandome las calles a toda velocidad, rebasando a discreción y hasta un drifting me salió, como si fuera Brian Spilner. Me habia convertido en todo un renegado. Al llegar a nuestro destino, mi compañero se baja de su auto y me dice:"No iba muy rápido?"
viernes, 19 de septiembre de 2008
ALIEN
FELIZ
lunes, 15 de septiembre de 2008
Mi Guate
lunes, 8 de septiembre de 2008
Who am I
Era una venta de esclavos. Subastaron al primer joven:
Compren! Compren!, este joven sabe trabajar la tierra y a los animales. Comenzamos la subasta en 10 dólares, a ver quién da más!, 25 dólares, vendido!.
Subastaron a la segunda:
Ahora esta joven que sabe cocinar y hacer oficio. Empezamos la subasta con 20 dólares, escucho 30?, vendido!
Y subastaron al tercero:
Este joven no sabe hacer nada, no sirve para nada y solo les será de estorbo. Empezamos la subasta con un dólar.
En eso, un señor que estaba al fondo de la gente dijo:
- Doy un millón de dólares por ese joven.
Vendido!, dijo el que subastaba. El joven se acerco al señor y con una cara de desprecio lo miro, incluso le escupió, porque sabía que estaba ahí solo para ser un esclavo mas. Pero al señor no le importo el desprecio del joven y le dijo:
- Chico, aquí están tus papeles, eres libre.
El joven al escuchar esto, comenzó a llorar. No podía entender que alguien hubiera pagado tanto por él y dejarlo en libertad. Entonces el joven dijo:
- Señor, no entiendo lo que acaba de hacer, pero le quiero servir toda mi vida, por lo que usted ha hecho por mí.
Jesús no pago solo un millón de dólares por nosotros, el pago mucho mas, el dio su sangre para que nosotros fuéramos libres. Tal vez no lo entendemos, pero una cosa podemos hacer, y es vivir sirviéndole y agradecidos por lo que él ha hecho por nosotros.
Compren! Compren!, este joven sabe trabajar la tierra y a los animales. Comenzamos la subasta en 10 dólares, a ver quién da más!, 25 dólares, vendido!.
Subastaron a la segunda:
Ahora esta joven que sabe cocinar y hacer oficio. Empezamos la subasta con 20 dólares, escucho 30?, vendido!
Y subastaron al tercero:
Este joven no sabe hacer nada, no sirve para nada y solo les será de estorbo. Empezamos la subasta con un dólar.
En eso, un señor que estaba al fondo de la gente dijo:
- Doy un millón de dólares por ese joven.
Vendido!, dijo el que subastaba. El joven se acerco al señor y con una cara de desprecio lo miro, incluso le escupió, porque sabía que estaba ahí solo para ser un esclavo mas. Pero al señor no le importo el desprecio del joven y le dijo:
- Chico, aquí están tus papeles, eres libre.
El joven al escuchar esto, comenzó a llorar. No podía entender que alguien hubiera pagado tanto por él y dejarlo en libertad. Entonces el joven dijo:
- Señor, no entiendo lo que acaba de hacer, pero le quiero servir toda mi vida, por lo que usted ha hecho por mí.
Jesús no pago solo un millón de dólares por nosotros, el pago mucho mas, el dio su sangre para que nosotros fuéramos libres. Tal vez no lo entendemos, pero una cosa podemos hacer, y es vivir sirviéndole y agradecidos por lo que él ha hecho por nosotros.
jueves, 4 de septiembre de 2008
la tienda
Corriendo me encontraba mientras un perro detrás de mi venia. El típico perro de colonia que se duerme en la entrada a la tienda, color café claro y un par de manchas negras cubren su cuerpo, ¡feo el chucho! Como el Canelo lo conoce la gente por ahí.
Y todo empezó desde temprano. Mi mamá me levanto, día sábado, y me dijo que necesitaba leche y pan para el desayuno; al instante que me levanto, reclame diciendo: “¿Y por que no va alguno de mis hermanos?” la respuesta nunca llegó sino que un billete azul en mi mano fue la respuesta. Me puse de pie, busque mis tenis y una gorra porque tenía el pelo como si fuese un sayaying de dragón ball Z. Agarré mis llaves y salí a la calle, frio y con neblina el día. Llegué a la primera tienda y me llevé la sorpresa que estaba cerrada, un par de cuadras más y encontré una abierta. A orillas de la entrada dormía el Canelo y yo pues, aún el 75% de mi estaba también dormido. “Buenos días, ¿Qué va a querer?” me pregunto el cuate que atendía, acompañado de dos grandes cheles en los ojos; “deme un litro de leche y pan francés por favor” Seguido a eso el proceso del trueque del papelito azul por lo que me llenaría la panza dentro de un rato. “Gracias” y me di la vuelta pero el 75% de mi cuerpo dormido le machuco la cola al Canelo que deliciosamente dormía. Al instante me asuste y se despertó todo mi cuerpo, el perro reaccionó y ladró como reclamando haber sido despertado, al igual que yo. Segundos después me encontraba yo corriendo y detrás de mi un perro que quería comerme; en una de esas le saque ventaja y me detuve busque una piedra, la tomé, me voltee, y se la tire pero no le di, así que corrí otra vez, ya para llegar a mi casa el perro se cansó y me dejo en paz.
Mi corazón estaba agitado y un poco asustado. En eso escuche una voz que dijo: “Buenos días, hora de levantarse, necesito que vayas a la tienda”. Ahhh!!!
Y todo empezó desde temprano. Mi mamá me levanto, día sábado, y me dijo que necesitaba leche y pan para el desayuno; al instante que me levanto, reclame diciendo: “¿Y por que no va alguno de mis hermanos?” la respuesta nunca llegó sino que un billete azul en mi mano fue la respuesta. Me puse de pie, busque mis tenis y una gorra porque tenía el pelo como si fuese un sayaying de dragón ball Z. Agarré mis llaves y salí a la calle, frio y con neblina el día. Llegué a la primera tienda y me llevé la sorpresa que estaba cerrada, un par de cuadras más y encontré una abierta. A orillas de la entrada dormía el Canelo y yo pues, aún el 75% de mi estaba también dormido. “Buenos días, ¿Qué va a querer?” me pregunto el cuate que atendía, acompañado de dos grandes cheles en los ojos; “deme un litro de leche y pan francés por favor” Seguido a eso el proceso del trueque del papelito azul por lo que me llenaría la panza dentro de un rato. “Gracias” y me di la vuelta pero el 75% de mi cuerpo dormido le machuco la cola al Canelo que deliciosamente dormía. Al instante me asuste y se despertó todo mi cuerpo, el perro reaccionó y ladró como reclamando haber sido despertado, al igual que yo. Segundos después me encontraba yo corriendo y detrás de mi un perro que quería comerme; en una de esas le saque ventaja y me detuve busque una piedra, la tomé, me voltee, y se la tire pero no le di, así que corrí otra vez, ya para llegar a mi casa el perro se cansó y me dejo en paz.
Mi corazón estaba agitado y un poco asustado. En eso escuche una voz que dijo: “Buenos días, hora de levantarse, necesito que vayas a la tienda”. Ahhh!!!
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